No sé si usted, querida lectora, querido lector, es coleccionista o si por el contrario no le gusta nada eso de coleccionar. Yo le confieso que tengo varios amigos que coleccionan desde sellos hasta tebeos, desde mariposas disecadas hasta ediciones de El Quijote, desde esquelas mortuorias hasta erratas, y otros mil objetos variopintos, que no enumero para no cansarles.
Me consta que unos cuantos de mis amigos coleccionistas aprovecharán parte del verano para buscar las piezas que les faltan. Completar una colección es siempre un reto, aunque algunas resulten imposibles de acabar, como la del coleccionista de erratas.
Se trata de un viejo periodista ya jubilado, un tipo estupendo, por otra parte, que se aficionó de joven a recoger los gazapos y errores que encontraba en los periódicos, empezando por el importante diario en el que trabajaba. Ahora ha ampliado el campo de acción y te persigue para suplicarte o exigirte, depende de su voluble humor, que le envíes las erratas que te encuentres, vía correo o WhatsApp, si no te es posible hacerle llegar el original del texto en el que aparecen. […] Mi amigo me enseña las erratas más literarias que ha recogido, algunas parecen mandadas a hacer por encargo. El poema de Gil de Biedma «Pandémica y Celeste» fue impreso una vez con el título transformado en «Pan de miga celeste», todo un hallazgo. Y «Artes de ser maduro», variado en «Antes de ser más duro», que tampoco está mal. Transcribo para ustedes solo las que recuerdo de las muchas que me mostró: «Polifeo» por «Polifemo», un neologismo muy significativo que, por otra parte, se aviene muy bien con el pobre héroe monstruoso, el más feo entre los muy feos, el feo por antonomasia, y de ahí su drama. […]
Mi amigo el filoerrato me enseña el archivador donde guarda erratas de políticos y me advierte que, como la mayoría son erratólogos natos, ha descartado muchísimas y solo ha recogido las más significativas. Por cierto, me advierte que es apócrifa la atribuida a doña Esperanza Aguirre sobre «Saramago» y «Sara Mago». Y verdadera la que se cuenta de un consejero de Cultura gallego que animó a sus conciudadanos a asistir al concierto de su paisana y muy querida cantante, «Carmiña Burana»… […] Según mi amigo, la mejor errata de la transición democrática española pertenece, no obstante, a Adolfo Suárez. El presidente de UCD, en una comparecencia parlamentaria, insistió, con su acostumbrada vehemencia, en que se dirigía a todos, «desde esta cama». El desliz verbal fue inmediatamente corregido por el propio Suárez: «Perdón, Cámara», dijo, sin apenas inmutarse. A nadie le importó saber en qué estaría pensando. Todo el mundo aceptó que necesitaba un merecido descanso en posición horizontal. Además, añado yo, la transición se hizo, en gran parte, gracias a la libertad de cama. Buen verano a todos y muy especialmente a los coleccionistas.
Carme Riera. «Sobre coleccionistas». La Vanguardia [en línea] (21 julio 2019).
https://www.lavanguardia.com/opinion/20190721/463616842912/sobre-coleccionistas.html