Ejercicio 2 [3 puntos en total] Lea atentamente los siguientes fragmentos de Los pazos de Ulloa, de Emilia Pardo Bazán (texto 1), y de Luces de bohemia, de Ramón María del Valle-Inclán (texto 2), y responda a las dos cuestiones que se plantean a continuación:
Texto 1 Los pazos de Ulloa [Capítulo XXIV] Gobernaban a la sazón el país los dos formidables caciques, abogado el uno y secretario el otro del Ayuntamiento de Cebre: esta villita y su región comarcana temblaban bajo el poder de entrambos. Antagonistas perpetuos, su lucha, como la de los dictadores romanos, no debía terminarse sino con la pérdida y muerte del uno. Escribir la crónica de sus hazañas, de sus venganzas, de sus manejos, fuera cuento de nunca acabar. Para que nadie piense que sus proezas eran cosa de risa, importa advertir que alguna de las cruces que encontraba el viajante por los senderos, algún techo carbonizado, algún hombre sepultado en presidio para toda su vida, podían dar razón de tan encarnizado antagonismo. Conviene saber que ninguno de los dos adversarios tenía ideas políticas, dándoseles un bledo de cuanto entonces se debatía en España; mas, por necesidad estratégica, representaba y encarnaba cada cual una tendencia y un partido: Barbacana, moderado antes de la Revolución, se declaraba ahora carlista; Trampeta, unionista bajo O’Donnell, avanzaba hacia el último confín del liberalismo vencedor. 1. a la sazón: ‘en aquella ocasión’. 2. comarcana: ‘comarcal, de la comarca’. 3. entrambos: ‘ambos, los dos’. 4. encarnizado: ‘cruel, duro, reñido’. 5. dándoseles un bledo: ‘sin importarles’. 6. moderado […] carlista […] unionista […] liberalismo: términos alusivos a distintas tendencias o partidos políticos del momento.
Texto 2 Luces de bohemia [Escena undécima] Max: ¿Qué sucede, Latino? ¿Quién llora? ¿Quién grita con tal rabia? Don Latino: Una verdulera, que tiene a su chico muerto en los brazos. Max: ¡Me ha estremecido esa voz trágica! La madre del niño: ¡Sicarios! ¡Asesinos de criaturas! El empeñista: Está con algún trastorno, y no mide palabras. El guardia: La Autoridad también se hace el cargo. El tabernero: Son desgracias inevitables para el restablecimiento del orden. El empeñista: Las turbas anárquicas me han destrozado el escaparate. La portera: ¿Cómo no anduvo usted más vivo en echar los cierres? El empeñista: Me tomó el tumulto fuera de casa. Supongo que me acordará el pago de daños a la propiedad privada. El tabernero: El pueblo que roba en los establecimientos públicos, donde se le abastece, es un pueblo sin ideales patrios. La madre del niño: ¡Verdugos del hijo de mis entrañas! Un albañil: El pueblo tiene hambre. El empeñista: Y mucha soberbia. La madre del niño: ¡Maricas, cobardes! Una vieja: ¡Ten prudencia, Romualda! La madre del niño: ¡Que me maten como a este rosal de mayo! La trapera: ¡Un inocente sin culpa! ¡Hay que considerarlo! El tabernero: Siempre saldréis diciendo que no hubo los toques de Ordenanza. El retirado: Yo los he oído. La madre del niño: ¡Mentira! 1. sicarios: ‘asesinos a sueldo’. 2. empeñista: ‘propietario de una casa de empeños’. 3. turbas anárquicas: ‘multitud desordenada’.