Ejercicio 3 [5 puntos: 3 puntos por el contenido y 2 puntos por la capacidad de argumentar y estructurar coherentemente el comentario y de llegar a conclusiones] Elija UNA de las dos opciones (A o B) y desarrolle el comentario de texto correspondiente. Indique en la portada del examen la opción elegida.
OPCIÓN B
Comente, de forma coherente y cohesionada, el comienzo de la escena primera de Luces de bohemia, de Ramón María del Valle-Inclán, de manera que su comentario incluya, al menos, las indicaciones suministradas a continuación. Debe evitar realizar una mera paráfrasis o resumen argumental del texto.
Hora crepuscular. Un guardillón con ventano angosto, lleno de sol. Retratos, grabados, autógrafos repartidos por las paredes, sujetos con chinches de dibujante. Conversación lánguida de un hombre ciego y una mujer pelirrubia, triste y fatigada. El hombre ciego es un hiperbólico andaluz, poeta de odas y madrigales, Máximo Estrella. A la pelirrubia, por ser francesa, le dicen en la vecindad Madama Collet.
Max: Vuelve a leerme la carta del Buey Apis.
Madama Collet: Ten paciencia, Max.
Max: Pudo esperar a que me enterrasen.
Madama Collet: Le toca ir delante.
Max: ¡Collet, mal vamos a vernos sin esas cuatro crónicas! ¿Dónde gano yo veinte duros, Collet?
Madama Collet: Otra puerta se abrirá.
Max: La de la muerte. Podemos suicidarnos colectivamente.
Madama Collet: A mí la muerte no me asusta. ¡Pero tenemos una hija, Max!
Max: ¿Y si Claudinita estuviese conforme con mi proyecto de suicidio colectivo?
Madama Collet: ¡Es muy joven!
Max: También se matan los jóvenes, Collet.
Madama Collet: No por cansancio de la vida. Los jóvenes se matan por romanticismo.
Max: Entonces, se matan por amar demasiado la vida. Es una lástima la obcecación de Claudinita. Con cuatro perras de carbón, podríamos hacer el viaje eterno.
Madama Collet: No desesperes. Otra puerta se abrirá.
Max: ¿En qué redacción me admiten ciego?
Madama Collet: Escribes una novela.
Max: Y no hallo editor.
Madama Collet: ¡Oh! No te pongas a gatas, Max. Todos reconocen tu talento.
Max: ¡Estoy olvidado! Léeme la carta del Buey Apis.
Madama Collet: No tomes ese caso por ejemplo.
Max: Lee.
Madama Collet: Es un infierno de letra.
Max: Lee despacio.
Madama Collet, el gesto abatido y resignado, deletrea en voz baja la carta. Se oye fuera una escoba retozona. Suena la campanilla de la escalera.